miércoles, 3 de octubre de 2012

Filosofía: Utopía y su modernidad


Otra vez encontramos un pensamiento muy moderno para su época, ya que Moro explica que Utopo, fundador de Utopía, dictó leyes para la libertad de culto. Es una invitación bastante moderna de la que deberíamos tomar ejemplo. Desde mi punto de vista, la solución a muchos de los problemas actuales se pueden resolver leyendo a los clásicos y haciendo casos a los sabios de la nación.
 
 
 
 

Filosofía: Utopía de Moro

 
De nuevo, encontramos otro ejemplo de marxismo en la obra de Moro. Aquí, aboga por eliminar la propiedad privada, porque, para él, esto y el dinero son los males del Estado. Ya lo decía el Arcipreste primero y Quevedo después: "Poderoso caballero es don Dinero".
 
 

Filosofía: Utopía


Tomás Moro, en esta obra, se queja del abuso de los propietarios sobre los obreros. Desgraciadamente, es un tópico que se ha repetido y se repetirá a lo largo del tiempo: la opresión de la clase obrera. Tal vez Moro se adelantó a las teorías marxistas de Marx y Engels.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Literatura: Hernani y ¿Shakespeare?


 
En este drama de Víctor Hugo, es muy curioso que todos mueran al final, ¿alusión a alguna obra de Shakespeare? Ahí lo dejo.

Literatura: Bécquer y la contemplación de la muerte

En esta ocasión, Bécquer nos cuenta que en una visita a una iglesia, encontró a una mujer durmiendo en su lecho de muerte. Tal y como expresa su "yo" poético parece que es verdad que la mujer está durmiendo apaciblemente y no abrazando a la muerte.
 

Literatura: Bécquer, el perfecto amante

 
 
Es increíble cómo Bécquer nos expresa su "yo" poético. Además, nos relata cómo la naturaleza participa de ese amor recordado, no sin dejar de lado que su manera de amar es legendaria y quedará en el recuerdo permanente y perenne de su amada.

sábado, 7 de abril de 2012

Literatura: Bécquer y Quevedo


XXXVII
Antes que tú me moriré: escondido
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.
Antes que tú me moriré; y mi espíritu
en su empeño tenaz
se sentará a las puertas de la muerte,
esperándote allá.
Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?
Entonces que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán;
allí donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar;
allí donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad,
todo cuanto los dos hemos callado
allí lo hemos de hablar.
"Amor constante más allá de la muerte"

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;


Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.


Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:


Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.


FRANCISCO DE QUEVEDO (1580-1645)

¡Qué curiosa coincidencia entre estos dos poemas! Tanto uno como otro hablan del amor más allá de la muerte. Ese amor perenne, no caduco, que viola las leyes de la naturaleza.